“Lula” Da Silva dignidad obrera de Brasil Latinoamérica

Este viernes 27 de octubre de 2017 el expresidente y líder progresista del pueblo brasileño Luiz Inácio “Lula” Da Silva cumple 72 años. Con dos mandatos presidenciales que potenciaron la nación amazónica, el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) es uno de los principales favoritos para convertirse en el nuevo presidente de Brasil en el 2018.

 

Lula nació en 1945 en Caetés, estado de Pernambuco. De niño vivió una situación muy adversa. A los 7 años “se desbarrancó” en un camión pau-de-arara hacia el sur-maravilla, con su madre y hermanos, a fin de reencontrar a su padre, que semanas antes de su nacimiento había partido en busca de una vida mejor, lejos de la sequía y de la miseria.

Aun siendo niño, instalado en el litoral de São Paulo, Lula empieza a trabajar en el muelle de Santos, para ayudar a su familia con los gastos de la casa. Fue vendedor ambulante a los 8 años y lustrabotas a los 9. En los inicios de su adolescencia, trabajó como ayudante de tintorería y así concluye la primaria.

Más tarde, es empleado en una metalúrgica a los 14 años y admitido en el curso técnico de tornero mecánico del SENAI (Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial). Con la industrialización de São Paulo llegan grandes metalúrgicas del mundo, siendo Lula es uno de los muchos migrantes nordestino que trabajan en ellas. A los 17 años, pierde el dedo mínimo de la mano izquierda en un accidente de trabajo.

Luego vendría un golpe militar que pondría fin a las libertades democráticas e instalaría un aparato represivo que, a su vez, coincidió con un largo período de retracción económica, desempleo, abusos laborales e inflación. En medio de este ambiente, da sus primeros pasos en la actividad sindical, de forma clandestina.

Como negociador habilidoso, es invitado a asumir como suplente en la Dirección del sindicato que sería electa en 1969. Luego de la muerte de su primera esposa, se sobrepone a la circunstancia y asume la dirección. En 1975, antes de cumplir 30 años, Lula es designado Presidente de la organización.

La segunda mitad de los años 70’ se caracteriza por la radicalización de los movimientos de reivindicación de la clase trabajadora, ante la represión y desaparición de las demás formas de oposición a la dictadura. En este escenario la actividad sindical, se vuelve una especie de punta de lanza para el pueblo. Entre 1978 y 1980, Da Silva comanda huelgas generales que asumen proporciones impensables, afianzándose como el mayor nombre de la oposición en el escenario político del país. Debido a esto, pasa 31 días en la cárcel. Una vez liberado, retoma la actividad política-sindical y funda un partido con el objetivo de llegar al poder ejecutivo y legislativo para formular leyes más justas para los trabajadores.

Así surge el PT, concebido en el cotidiano de luchas del movimiento sindical, que es prontamente apoyado e influenciado por intelectuales, religiosos, artistas, estudiantes y militantes de la lucha armada, siendo Lula su primer Presidente.

En poco más de dos décadas, su presencia incisiva y casi omnipresente como portavoz de los trabajadores y principal líder de la oposición, dejaría marcas importantes en el modelo de democracia instalado en el país. Fue principal articulador e incentivador de la Central Única de los Trabajadores. Promovió las elecciones directas en 1983 y fue electo diputado federal, siendo el más votado de Brasil.

Para el año de 1986 participó en la formulación de la Constituyente, asegurando la inclusión de derechos civiles y sociales como el derecho a la huelga, la licencia materna de 120 días y la reducción de la jornada de trabajo de 48 a 44 horas semanales; y por muy poco no fue electo el primer Presidente de la República, tras 29 años sin elecciones directas.

En los años 90’ estuvo al frente del Instituto Ciudadanía, en el que se formularon algunas de las más significativas políticas públicas implementadas en la década siguiente.

El 27 de noviembre de 2002, Lula fue electo Presidente de la República y se convirtió en el primer obrero que se instaló como inquilino en el Palacio de la Alvorada. Sus dos gobiernos llevan la marca de la exitosa implementación de programas de distribución de ingresos como: Bolsa Familia, el acceso de los más pobres a líneas de crédito, salarios más altos, generación de empleos, mejor calidad de vida, educación, vivienda, infraestructura y saneamiento.

Asimismo, el gobierno estableció una relación más estrecha con el pueblo, abriendo las instituciones al poder popular organizado. Reelecto para un segundo mandato, Lula realiza la inédita proeza de elegir a su sucesora, Dilma Rousseff, y llega al final del gobierno con récord de popularidad: su administración es aprobada por el 87% de la población en diciembre de 2010, según el Ibope (Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística).

Después de cerrar su ciclo como presidente, y de vuelta al Instituto Ciudadanía, ahora convertido en Instituto Lula, asume una agenda internacional, realizando charlas y promoviendo seminarios en varios países, acerca de temas como la integración de América Latina y el combate del hambre en África. Así, reflexiona sobre la elaboración de estrategias capaces de promover el crecimiento económico sin sacrificar la justicia social, la distribución de ingresos, el desarrollo y el consumo.

En 2012 supera un cáncer en la laringe que había sido diagnosticado un año antes y desde junio de 2013, publica un artículo mensual, distribuido a decenas de países.

Luego del Golpe de Estado contra Dilma Rouseff, por parte de su Vicepresidente Michel Temer, Lula anuncia en agosto del presente año que estaría dispuesto a ser candidato en 2018 para evitar más retrocesos sociales, económicos y culturales, además de desmejoras en la vida del pueblo brasileño.

De esta forma, comenzó una serie de giras por varias regiones del gigante suramericano, donde planteó un referendo para revocar las políticas  neoliberales impulsadas por Temer.

Luiz Inácio “Lula” Da Silva es uno de los líderes latinoamericanos que, junto al Comandante Chávez y Néstor Kirchner, iniciaron el cambio de época en favor de la integración de los pueblos de Nuestra América, que luego continuó con las elecciones de Cristina Fernández, Fernando Lugo, Tabaré Vásquez, Pepe Mujica, Evo Morales, Rafael Correa, Mel Zelaya y Daniel Ortega.

Su figura sigue intacta, a pesar de los múltiples ataques mediáticos y judiciales de la derecha brasileña, y su pueblo apuesta por él para reencaminar a Brasil y América Latina hacia un destino mejor.

 

Conocer la realidad para transformarla

 

Caracas

@ivplanificacionivplanificación@ivplanificacion  
 <script type='text/javascript'>
 <!--
 var prefix = 'ma' + 'il' + 'to';
 var path = 'hr' + 'ef' + '=';
 var addy12533 = 'contacto' + '@';
 addy12533 = addy12533 + 'ivpa' + '.' + 'gob' + '.' + 've';
 document.write('<a ' + path + '\'' + prefix + ':' + addy12533 + '\'>');
 document.write(addy12533);
 document.write('<\/a>');
 //-->\n </script><script type='text/javascript'>
 <!--
 document.write('<span style=\'display: none;\'>');
 //-->
 </script>Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 <script type='text/javascript'>
 <!--
 document.write('</');
 document.write('span>');
 //-->
 </script>


Temas de Interés
 


Documentos Asamblea Constituyente



Mapa del sitioContáctenos