La injerencia del Grupo de Lima como negocio con disfraz de democracia

Un centenar de declaraciones y otras tantas acciones directas calificadas de injerencia, ha emprendido el llamado Grupo de Lima (GL) desde su creación en 2017, en contra de la Venezuela bolivariana. En conjunto, los gobiernos del GL han convergido al unísono recurriendo al mecanismo de la diplomacia multilateral en el marco de la OEA, la ONU y otros foros internacionales para apuntalar las versiones de los fake news acerca de la supuesta existencia de una narco-dictadura venezolana corrupta que debe ser aislada y derrocada; el Estado Fallido y la crisis humanitaria que justificaría la intervención en nombre de la comunidad internacional; o bien, el Estado violador de los Derechos Humanos que obligaría al bloqueo. Mentiras machaconamente repetidas para parecer verdad y escenarios construidos para ser creídos sin mayor discusión con el recurso del Deep News o mentiras estructuradas profundas.

Terrorismo Mediático: confusión de las conciencias y encubrimiento de la realidad

En los conflictos bélicos la desinformación ha sido un elemento clave que se remonta desde tres mil años atrás. El uso de la propaganda casi siempre ha estado presente en las narraciones, relatos de guerras y poemas de batallas épicas. “Entonces no se trataba de escribir la historia objetiva sino de incitar o provocar emociones, positivas o negativas, para conformar la voluntad de la población, las más de las veces tergiversando o manipulando los hechos a favor de la cultura dominante” (Fazio, 2013, p.11).

Diplomacia Coercitiva I. Régimen sancionatorio de EE.UU. hunde el actual objetivo de la agenda global: el desarrollo sostenible

En la lucha entre el bien y el mal, simbolizada en la fórmula clásica del crimen y el castigo -tal como en el cine-, los problemas globales son difundidos de forma automatizada y deformada gracias a las cadenas y agencia de noticias internacionales.

¿Quo Vadis América, latina y caribeña? (II)

A la par que corrían los años 80 y 90 del siglo pasado la transnacionalización de las economías transcurría bajo el derrotero de la globalización y el espejismo de los TLC que permeaba fronteras, imponía la firma de acuerdos para evitar doble tributación. de protección a la inversión extranjera e incorporación de cláusulas de arbitraje internacional en caso de diferencias, en instancias internacionales como CIADI o la Corte de Arbitraje de Londres, lejos de las jurisdicciones nacionales.  Entretanto, los sectores dominantes en los países latinoamericanos se desligaban cada vez más, de lo que veían como ataduras nacionalistas y sentimentalismos del pasado que obstaculizaban los negocios en medio de la euforia de la globalización.

Venezuela en el actual contexto geoeconómico mundial

En 1990 Edward Luttwak, publicaba en la revista The National Interest un artículo titulado “From Geopolitics to Geoeconomics” con este trabajo se abrió el debate sobre la relevancia de la geoeconomía. Luttwak decía: “…geoeconomía es el mejor término en el que puedo pensar para describir la mezcla de la lógica del conflicto con los métodos del comercio, el “campo de batalla” principal pasa a ser económico más que militar, las sanciones reemplazan los ataques armados y la competición entre los regímenes comerciales reemplaza a las alianzas militares…”

Gobernanza mundial en tiempos de postpandemia y la tercerización de la guerra en Venezuela

Pocos jefes de gobierno han mostrado el talante de líderes para gestionar la pandemia como problema de salud, pero también sus impactos sociales y económicos, y con mano firme comprometerse al lado de sus pueblos. Los presidentes Putin en Rusia, Xi Jinping en China, Maduro en Venezuela o Díaz Canel en Cuba son algunos que han tenido esa valentía y coraje para enfrentar no sólo circunstancias tan difíciles, sino mostrar, a la vez, solidaridad humanitaria con el mundo y cerrar filas con los mecanismos internacionales de Naciones Unidas, en representación de la comunidad internacional.

Desarrollo Tecnológico Postpandemia: ¿neomalthusiano, orweliano y post-neoliberal?

El Covid-19 dio al traste con el mundo conocido, modelado y vislumbrado en las bolsas de valores. Un mundo donde en palabras del Vicegobernador de Texas Dan Patrick: «Hay cosas más importantes que vivir». Nos enfrentamos a un mundo que tendrá que decidir si la inversión en tecnología será en salud o la salud es un “gasto público” a recortar; donde los gobiernos habrán de valorar si son los votantes o sus arcas la garantía de gobernanza; y es que al revisar los escenarios futuros en el mundo de las tecnologías, el acento se pone en las comunicaciones.